Dos de las tres joyas móviles que adornan nuestro mundo especulativo, tienen una connotación tremenda en virtudes que un Francmasón debe de cultivar y llevar como precepto de vida, por ello; para poder hablar de EL NIVEL y LA PLOMADA en forma practica y entendible a los oídos de nuestros hermanos recién iniciados, debo hacer el paralelismo en nuestros actos y de la manera que debemos usarlos simbólicamente en el trabajo que es nuestra vida propia.
Con simples palabras daremos paso a la estimulación de nuestra imaginación y por ende a la profunda concepción de ellas, para así sin ninguna duda entender como manejar estas herramientas tan amadas por el Francmasón y ponerlas en práctica efectiva en nuestro trabajo para edificar nuestro templo interior, logrando, gracias a la fuerza, prudencia y templanza, construir con perfección el futuro ideal que buscamos en la fraternidad y en nuestra búsqueda por la luz de nuestro ser interior.
Aquí debo hacer mención de axiomas universales irrefutables:
“Lo que siembras cosecharas”,
“Todo efecto es consecuencia de una causa”, y
“Lo que vivimos hoy es solamente la consecuencia de nuestros actos pasados y nuestro futuro el resultado de lo que hacemos hoy”.
Pasaré a definir bajo los preceptos masónicos el significado simbólico de estas herramientas que son las gemas del primer y segundo vigilante.
EL NIVEL
Emblema de la Igualdad que debe reinar entre los hombres, es, en Logia, distintivo del Primer Vigilante. Desde ese punto de vista, es distintivo también de la Fuerza – Segunda Columna simbólica del Templo porque en las instituciones democráticas como la Masonería, la verdadera Fuerza nace de la Igualdad. Es emblema también de la Prudencia y de la Templanza, virtudes morales que deben adornar al Francmasón para que pueda Nivelar sus relaciones con los demás miembros de la sociedad en que vive.
“La edificación parte por entender que somos una trilogía entre lo que pensamos, deseamos y actuamos, debemos ser coherentes bajo este contexto, el desarrollo individual debe ser nivelado constantemente, las experiencias de tipo físico (nuestra realidad), deben ir a la par con las de tipo emotivo (lo que deseamos), y con las de tipo intelectual (lo que pensamos). Si el edificio se construye o crece mucho por el lado intelectual, (ya que la persona es una brillante polemista) y se queda corto por el lado sentimental ya que (le cuesta mucho expresar sus sentimientos), esto es señal que se ha pasado mal el Nivel, desobedeciendo una de las reglas fundamentales del real arte de la construcción y por ello el edificio perderá su equilibrio y su utilidad. No podríamos concebir ninguna edificación fuerte y resistente sin esta coherencia y ecuanimidad, la cual deberemos poner en práctica utilizando el Nivel”
Por lo tanto al realizar cualquier acción o trabajo debemos expresar esta sabiduría que emana de nuestro creador el G:.A:.D:.U:., de lo contrario solo somos esclavos de nuestros actos y nuestras palabras, ya que al actuar y hablar irresponsable y desequilibradamente, podríamos crear consecuencias negativas en las personas a las que afectamos directamente, podría ocasionar una expectativa que no se va a cumplir, una ofensa que dañe irremediablemente a un hermano o profano, una percepción distorsionada de nuestra intención verdadera, etc.
Es una obligación poner en práctica la Prudencia, La Templanza y El Silencio Compasivo, de esta manera en la práctica racional de estas virtudes, se irán incorporando por inercia al comportamiento cotidiano, permitiendo irradiar luz que permitirá vernos como ejemplo para nuestra familia y nuestros hermanos donde debemos iniciar nuestra práctica ya que ellos realmente conocen nuestras debilidades y sabrán cuando estamos actuando con sinceridad, de la misma manera nos debemos también hacia la comunidad con la que interactuamos, convirtiéndonos en referentes que estimularan también al cambio a quienes nos rodean.”
LA PLOMADA
Insignia del Segundo Vigilante, es emblema de la Rectitud. Símbolo es también de Seguridad y Estabilidad: Por eso la Masonería Especulativa usa estos dos instrumentos simbólicos para dar Estabilidad, Seguridad y Resistencia al Templo Moral que edifica en el corazón de cada uno de sus miembros, toda vez que no hay edificio perdurable si sus paredes no se alzan a plomo sobre el Nivel de la superficie. El empleo adecuado de estas Joyas Móviles enseña al Francmasón a ser Justo, Recto y Equitativo.
“Como masones iniciados en la búsqueda de la Luz, debemos entender las leyes universales espirituales que emanan de la divinidad y que son inmutables, infalibles, compasivas y generosas. Verdades heréticas, leyes que gobiernan el universo entero y en su conocimiento, nuestra edificación podrá ser validada, ya que sin ellas toda construcción no es sólida”, por ello para la masonería, estas leyes son el génesis del:
CODIGO MORAL MASONICO El día en que estas máximas se generalicen, nuestra especie humana será feliz y reinará el amor a sus semejantes y la Francmasonería habrá terminado la primera parte de su tarea y cantado su triunfo regenerador porque los masones no hacemos obras inconclusas, luego reiniciaremos la construcción de nuestro templo interior con las herramientas del aprendiz masón.
Q:.H:.Raúl Clavarino Fernández









