lunes, 2 de marzo de 2009

EL MANDIL DEL APRENDIZ MASON


La palabra mandil viene de la voz Latina “MANTILE”, que en términos profanos, se refiere a un trozo de tela impermeable que se sujeta al cuerpo a la altura de la cintura por medio de una cuerda o cinta, afecta diferentes formas y tamaños y sirve para proteger las ropas del individuo que lo usa durante los trabajos rudos. Ahora bien, por lo que respecta a las enseñanzas e interpretaciones simbólicas en Masonería, el MANDIL tiene su origen desde las más antiguas costumbres Hebreas y Egipcias, en donde en principio se adoptó, para ser usado durante los trabajos de edificación de monumentos, templos y demás construcciones de arte en materia de arquitectura. Teniéndose la seguridad de que el MANDIL se implantó para el uso de los neófitos, durante las ceremonias de admisión en los Templos Iniciáticos que se conocen como las costumbres más remotas de aquellos tiempos. Dentro de cuya interpretación se le atribuían la de Perseverancia, Constancia y Firmeza en las acciones humanas como cualidades indispensables en los iniciados.
Históricamente podemos mencionar que esta prenda ha sido usada desde el principio de las civilizaciones, muchos pueblos usaron el mandil como símbolo místico.
En Persia, los Mithas usaban un mandil blanco para los candidatos a ser iniciados en el sacerdocio.
Entre los israelitas, por ejemplo, se encuentra el cíngulo o ceñidor formando parte de la vestidura del sacerdocio.
En las iniciaciones Brahmánicas practicadas en el Indostán se usa una especie de faja sagrada denominada Zennar.
La secta judía de los Esenios vestía a sus novicios con un manto blanco.
Entonces esto nos hace comprender que el uso del mandil a través del tiempo, tiene una connotación simbólica.
En la Iniciación del grado de Aprendiz, durante el desarrollo de la ceremonia el Venerable Maestro le dice al neófito:
"Recibid este mandil, distintivo del Masón, más honroso que todas las condecoraciones humanas, porque simboliza el trabajo que es la única fuente de salud, virtud y riqueza. Os da derecho a sentaros entre nosotros, y sin él no debéis estar nunca en Logia.
Su blancura es emblema de inocencia y nos da a entender que debe reinar en nuestro corazón”.
Es el humilde Mandil el primer símbolo y emblema que recibe el Aprendiz como símbolo de iniciación, es decir prueba material y concreta de haber recibido la primera Luz .
El Mandil masónico debe ser blanco, como blancos y puros deben ser los corazones de los hombres dispuestos a usarlos. Es puro por la inocencia de aquellos que están dispuestos al cambio para mejorar, dejando de lado todo lo que manche su dignidad.
La forma y manera de usar el mandil de los Aprendices es con la babeta levantada, porque así se simboliza nuestro anhelo de crecer intelectual y espiritualmente, con el alma apuntando a la las alturas.
Cuando este se usa, el mismo se sostiene en el cuerpo por una tira, la cual forma un círculo con respecto al cuerpo, simbolizando el espíritu de Dios.
El triángulo de la babeta es el emblema del espíritu del hombre.
El cuadrado representa nuestro cuerpo. Al unirse el triángulo con el cuadrado, forman un pentágono, esto simboliza el trabajo del aprendiz a pretender modelar la piedra bruta, educar su espíritu para dominar la materia y moralmente lo obliga a entablar una lucha interna para controlar sus pasiones.
Con esto se resume que el uso del Mandil del Aprendiz Masón, es meramente simbólico en materia de moral filosófica y en relación al espiritualismo, indicando claramente cuál es el trabajo moral, material e intelectual que los aprendices deben principiar a ejecutar durante su misión en la lucha por dominar sus pasiones y sus malos hábitos.
Nunca hubiera pensado que esta humilde prenda, que yo he portado muchas veces tan despreocupadamente, encerrara el simbolismo de la razón de ser de la propia existencia del hombre y por supuesto del trabajo masónico.

Q:.H:. Carlos Seguín Carreño