domingo, 15 de febrero de 2009

¿Qué quiero para mi logia?

La masonería como institución universal tiene una misión, la masonería se agrupa en grandes obediencias, y las grandes obediencias en logias que son corporaciones independientes, la misión de cada gran obediencia agrupa a las misiones de cada logia de su comunidad, cada logia pues es un cuerpo integrado por hermanos masones con características personales únicas cada una, la logia a su vez esta ubicada en país, zona y ciudad que también son únicas, así pues la misión de cada logia es distinta de las otras, porque sus miembros son distintos, porque el territorio en que de desempeña la logia es distinto y porque la sociedad es distinta.
Con lo anterior quiero significar que así como cada hermano es único e irrepetible, cada logia es una corporación única e irrepetible, con personalidad propia, intereses propios, funcionamiento colectivo propio, y esa unicidad hace que necesitemos revisar a nuestra propia Logia y preguntarnos,¿que queremos para nuestra logia?
Los masones tenemos aspiraciones individuales y objetivos individuales a alcanzar en la masonería, mi forma de ver la virtud es completamente distinta de tu forma de ver la virtud, al final nos ponemos de acuerdo y aprendemos a vivir con nuestras diferencias, no hacerlo ha traído cismas y divisiones, la suma de los objetivos individuales crea una energía que se convierte en el objetivo de la logia, la suma de los objetivos de las logias crean una energía que se convierte en los objetivos de la Gran Logia y la suma de los objetivos de las grandes logias se convierten en los objetivos de la masonería universal.
Yendo pues de lo general a lo especifico me pregunto entonces,¿qué quiero para mi logia? Es una pregunta amplia y tal vez difícil de contestar pero procuraré explicarlo.
El templo: el templo es el lugar sagrado de la masonería, y como tal debemos enfrentarnos a nuestra relación con este espacio que nos recoge y nos une, el templo ha de ser un lugar limpio impecable, ordenado, no son necesarios los lujos, el trato que cada masón dé a su templo ha de ser de profundo respeto, la malas palabras, los gritos, las ofensas, el chisme, la inquina, el hablar de otro hermano sin él estar este presente, comer o beber dentro del templo, responder llamadas telefónicas de celulares durante las tenidas, violan lo sagrado del templo, recorrer el templo con arreglo a las leyes universales para que se mantenga la energía fluyendo de manera armónica, respetar el ritual y atender conscientemente todas las instancias del mismo no como mero trámite para abrir y cerrar sino como parte esencial de nuestra vida de masones son algunas de las reglas de conducta que nos permitirán mantener nuestro templo limpio y lleno de la energía necesaria para que la masonería llegue a nuestros corazones y para que la transformación se haga realidad.
Los Hermanos: una logia es la unión cósmica de los Hermanos en el templo, de tal manera que la pregunta ¿qué quiero para mi logia? Es también que quiero para mí? Y al encontrar lo mejor de mí en mi templo interior llevaré lo mejor de mí a la logia. La masonería nos une en un vínculo común simbolizado en la cadena fraternal , a través de la cadena ha de fluir el amor, el respeto, la paciencia, la serenidad, la humildad, la solidaridad, esas son condiciones comunes a la relación de todos los masones, algunos se preguntan porque tratamos de "querido hermano" a alguien que no conocemos nada mas que porque es masón , la respuesta es que sí le conocemos, nos conocemos en las condiciones de nuestra recepción y nos encontramos en el amor fraternal siempre presente en la cadena, digo esto porque a partir de allí no todos los afectos son iguales, hay hermanos con los que nos encontramos mas a gusto que con otros, es natural, el trato, los años de amistad, el compartir, los vínculos de sangre, los intereses comunes, en fin tantas cosas hacen que se creen relaciones afectivas de distintas dimensiones, pero siempre há de prevalecer la cadena, y cuando surjan las diferencias siempre hemos de acudir a la energía de la cadena allí encontraremos la presencia de animo necesaria para encontrar los puntos de encuentro.
La tolerancia, no es el dejar pasar, la tolerancia es mucho mas que eso, a menudo en nombre de la tolerancia callamos y conservamos resentimientos, y luego nos encontramos en pasos perdidos o en el café expresando nuestro resentimiento sin que el hermano este presente, la tolerancia es legitimar al otro, eso no significa que siempre este de acuerdo con él, pero siempre legitimo la totalidad de su ser aun cuando veamos en él el mas detestable de los vicios, tolerar no es dejar pasar tolerar es legitimar, así como legitimo la lluvia, y legitimo lo rayos, sin juzgarlos, así he de legitimar al otro, e informarle de mi desacuerdo si lo hubiere y si fuese necesario y si ese desacuerdo es importante. Ningún hermano es perfecto, todos tenemos nuestro lado blanco y nuestro lado negro, ese es justamente el significado del mosaico y del traje de rigor, mas aun observemos que el traje tiene mucho mas componente negro que blanco, será para recordarnos de nuestra propia negrura cando vemos al hermano enfrente. Cada hermano es diferente, cada hermano tiene sus peculiaridades, sus necesidades, y no me refiero a cada hermano en general, me refiero a cada hermano en especifico, a todos los H:.de mi logia, he de observar y aprender vuestras peculiaridades, vuestras virtudes resaltantes, vuestros defectos, vuestras totalidades, he de aprender a apreciar vuestras esencias y a tolerar (legitimar) vuestros vicios, empezaré por mi y seguiré con vosotros, me repetiré hasta el cansancio grabaré a base de mazo y cincel en mi corazón que tengo derecho de querer a un hermano mas que a otro, a lo que no tengo derecho lo que me esta vedado por ser masón iniciado es a despreciar a otro hermano a no quererle, a no ser solidario con él en su mosaico negro, en blanco es muy fácil, a no practicar el amor que fluye de la cadena a eso no tengo derecho, por eso soy masón, y menos derecho tengo a criticarle, a crear inquina, a resentirle, no importan las razones, de la cadena debe surgir suficiente energía para que encuentre perdón en mi corazón, tolerancia paciencia y serenidad, si no logro al menos aprender eso en la logia que es entonces lo que estoy aprendiendo?
El ego: Todos tenemos ego, todos tenemos en algún lugar esa necesidad de afecto, de atención, de ser importantes, o útiles, de ser reconocidos, de eso se trata, de hacernos conscientes de esas necesidades, de machacar para que cuando estas aparezcan nos hagamos responsables de ellas, el otro no esta allí para resolver nuestra expectativas, el otro esta allí para acompañarnos, apoyarnos, procurarnos su afecto y solidaridad, de no permitir que nuestro ego tome la dirección de nuestras vidas, la dirección de nuestras vidas ha de estar a cargo de nosotros mismo, de nuestro ser esencial, de nuestro ser conscientes confrontando en el altar de nuestras conciencias cada una de nuestras acciones, pensamientos y omisiones. Así que cuando vayamos a criticar el ego del otro, revisemos el nuestro antes, veamos si la razón de la critica no está en la necesidad de nuestro ego de seguirse alimentando, de sentirme importante viendo lo bueno que soy yo y lo malo que es el otro, viendo sólo mi mosaico blanco y solo el negro del otro, la sabiduría consiste en ser consciente de mis mosaicos blancos y de mis mosaicos negros, ser humilde con mi blancos, severo con mis negros, agradecido con los mosaicos blancos del hermano y tolerante y solidario con sus mosaicos negros, así fluye sin obstáculos el amor fraternal.
Hecha esta previa reflexión, me pregunto de nuevo, ¿qué quiero para mi logia?
Quiero un templo limpio, ordenado impecable.
Quiero que todos mis hermanos respeten y aprecien la sacralidad del templo y de los rituales.
Quiero una logia unida y armónica, donde la critica y la inquina desaparezcan, y se de paso al asesoramiento fraternal a aquellos hermanos que lo necesiten.
Quiero que aprendamos a vivir a y respetar las diferencias, apreciar las similitudes es fácil, el asunto es respetar y apreciar las diferencias, negociar afectuosamente cuando sea necesario y llegar a acuerdos que permitan el fluir de la obra.
Quiero que nos juntemos a hacer docencia y masonería fuera de la tenida en los tres grados, de ser posible en el templo, de esa manera profundizar nuestros conocimientos, los trabajos leídos en las tenidas deben ser el resultado de esa actividad.
Quiero finalmente dar un abrazo fraternal a todos y cada uno de mis hermanos en esta logia, que sepan que seré el primero en poner en práctica los principios antes expuestos, en silencio.
Un T.·.A.·.F.·.
M.·.M.·. Aliosha Martinez O.
R.·.L.·.S.·. "Armando Diaz Bravo", Pinar del Río, Cuba.
Gran Logia de Cuba de A.·.L.·.y A.·.M.·.