domingo, 19 de septiembre de 2010

Guernica, símbolo del siglo XX


El Guernica es una de las obras artísticas más conocidas del mundo y una de las imágenes representativas del siglo XX. Este enorme cuadro expresa, por un lado, la miseria y horror que trae consigo la guerra; y por el otro, habla de la capacidad del arte de promover la reflexión profunda en torno a temas fundamentales para la humanidad, como es la necesidad de la paz.
Su autor fue el artista español Pablo Picasso y el título alude a un episodio concreto de la Guerra Civil Española: el bombardeo de la población de Guernica el 26 de abril de 1937 por parte de aviones alemanes, al servicio del bando nacionalista, dirigido por el general Francisco Franco.
El Guernica está pintado en blanco y negro, con una gama de grises y algunos toques azulados. No vemos sangre ni se nota una diferencia entre fuego y luz, entre los vivos y los muertos. El mundo aparece como un contraste dramático entre la luz y la oscuridad. Esta ausencia de color intensifica el drama y al mismo tiempo crea un vínculo entre esta imagen artística y las fotografías que publicó la prensa internacional de la destrucción de Guernica.
La imagen de "realidad" del blanco y negro entra en tensión con la "irrealidad" del lenguaje cubista que Picasso usó para pintar el Guernica. El cubismo era el más radical de los modos de expresión artística utilizados hasta entonces por Picasso, y por ello el Guernica expresa modernidad. Sin embargo, el cubismo también puede ser un medio para comunicar la idea de que en la guerra los objetos y las personas se quiebran abruptamente con el bombardeo, con la metralla, con el dolor. Asimismo, la simplificación geométrica del cubismo fue usado por las técnicas publicitarias y de carteles políticos. En este sentido, el Guernica es como un gran cartel, un medio de comunicación de masas, un ejemplo de arte político.
Con el Guernica, Pablo Picasso no sólo transformó la destrucción bélica de un pueblo del norte de España en un asunto de la incumbencia de la humanidad entera, sino que convirtió esta tragedia en un símbolo moderno del horror de la guerra. Al mismo tiempo esta imagen artística se volvió uno de los medios visuales más eficaces para transmitir un mensaje de paz.
Tal es la capacidad del Guernica de transmitir al espectador simultáneamente el sentimiento de tragedia ante la guerra y de necesidad de paz.