martes, 3 de noviembre de 2009

"LA ABEJA REPUBLICANA"


“No ha sido en tan gran día el aliar de la patria
alzado en vano por nuestra mano fuerte,
juradlo, ella os lo manda:
Antes la muerte que consentir
jamás ningún tirano”

Convencidos del que el mejor medio, para contener a los déspotas, y para dirigir a la opinión de los ciudadanos, es la imprenta, nos hemos propuesto dar a luz a un periódico, en el que jamás tendrán lugar la adulación ni la mentira. Si por desgracia hemos experimentado durante el año de regeneración política todos los errores del despotismo, debidos exclusivamente al ex ministro Don Bernardo Monteagudo; estaremos firmemente persuadidos haber contribuido en parte al silencio de nuestros escritores cuya lengua encadenó desde el principio este magistrado. Nada temen mas los déspotas que la imprenta libre. No puede haber verdadera libertad sino en los países donde el hombre comunica sus ideas con la misma franqueza que las escribe.

Deseando pues, contribuir en cuanto esté de nuestra parte al bien de nuestra patria, daremos a luz LA ABEJA REPUBLICANA, que saldrá los jueves y domingos de cada semana, en un lenguaje sencillo, como que no escribimos los sabios, sino para el pueblo. Nos proponemos en ella enseñarle las verdaderas nociones sobre el origen de las sociedades, soberanía, y formas de gobierno conocidas.

Y en cuanto a nuestro sistema en nuestro punto, después de un serio examen sobre todas las adoptadas en el mundo civilizado; después de observar cuidadosamente las costumbres, índoles, opinión y posición física del país, nos hemos decidido por el gobierno republicano representativo.

No procedemos por el espíritu de partido. Creemos que solo este gobierno puede hacer libre y feliz al Perú, y que es el único conforme a la voluntad general. Si estamos equivocados, al menos hemos comenzado.

Contestaremos a las objeciones que se nos hagan. Nos retractáremos de nuestras ideas si se nos prueba ser erróneas; y guardaremos un profundo silencio sobre las críticas cuyo blanco sean nuestras personas.

Tendrán también un lugar en nuestro periódico todo un plan sobre la mejora de reforma de nuestra legislación, y todo lo que descubra el abuso de poder.

Para hacerlo mas ameno, insertaremos las noticias interesantes y algunas composiciones métricas. Esperamos que nuestras tareas sean útiles al público. No somos tan orgullosos que nos creamos solo capaces de desempeñar este plan, por el contrario, suplicamos a los filósofos nos dirijan los trabajos que insertaremos si son conformes a el.

Se admiten suscripciones en la casa de Don Mariano Tramarria, Calle de Bodegones. El precio será tres pesos cada cuatrimestre y los números tendrán medio pliego cada uno.
Lima, 1882
Imprenta de D. José Masías

José Faustino Sánchez Carrión
Francisco Javier Mariátegui