jueves, 18 de mayo de 2017

La Tabla de Cebes


 En su Cuadro de la Vida humana*,  Cebes**nos describe el vasto recinto en donde se agitan los vivientes. El mundo está representado por una gran montaña. Una multitud de candidatos a la vida se agolpa a la puerta; un genio representado por un venerable anciano dirige a los candidatos atinados consejos a su ingreso. Por desgracia, sus sabias advertencias sobre la conducta que debe observarse ante la vida quedan pronto olvidadas, por las almas ávidas de vivir. Apenas entran en el fatal recinto, se sienten obligadas a desfilar delante del trono de la Impostura, mujer cuyo semblante es de expresión convencional y de maneras insinuantes, que les presenta una copa. No se puede entrar sin beber poco o mucho; para vivir intensamente; muchos beben a grandes sorbos el error y la ignorancia; otros, más prudentes, apenas catan el mágico brebaje y en consecuencia obligan menos los consejos recibidos y no sienten tanto apego a la vida.
Sobre las nubes que ocultan la cúspide de la montaña, está el objetivo del logro humano- “la verdadera felicidad”.

*Cuadro grabado en metal que fuera colocado en el Antiguo Templo de Cronos  en Atenas , que mostraba el progreso completo de la vida humana.
**Cebes, que nació en Tebas, villa de Beocia (siglo V a. C) discípulo  de Sócrates.